Capítulos: 11 "Ese chico olvida" [Parte 2] 12 "Ese ataque con sorpresa" Extras: I y II
Capítulo 11: "Ese chico olvida" [Parte 2]
Unos ojos comenzaron a abrirse y ver lo claro de los rayos del sol que traspasaban por la ventana. Al principio la mirada se veía borrosa, pero este cerraba y abría sus parpados para poder dejar de ver borroso.
-¿Joe? -Pregunto una voz femenina que provenía de una silla al fondo de la habitación- Me alegra que te hayas levantado
Gisselle miro a Joe, que este se encontraba con una mirada confundida. Miraba plenamente a Gisselle, sin decir una palabra, solo observaba los movimientos de ella y se alejaba ligeramente, como si no supiera quién era ella. Gisselle comenzó a acercarse a Joe para darle un beso pero este se alejo.
-¿Quién es usted? -Al decir esto la castaña tenía sus ojos dilatados
-¿Cómo que quien soy yo?
Joe miraba con desconfianza la cama, pero por alguna razón el miraba a la chica y parecía que podía confiar en ella más que en nadie. Pero aun así, él se despertó en otro lugar, y no recordaba que había hecho desde hace ya una semana. Es como si se hubiera quedado en como por una semana completa y no recordara ni un poco.
-No la conozco lo siento mucho -Dijo esto y se paró de la cama revisando que nada le faltara
La chica aun seguía sentada en la cama, con la mirada oculta entre cabellos. Sus ojos escondido entre tanta multitud de cabello. Su cabeza agachada y sus manos puestas en sus muslos. Pero ¿Qué podía hacer?, amarrarlo y decirle que se quedara. Ella suponía que estaba mejor así, al menos ya no sabría que era vampiro y tardaría al menos un poco para que le volviera la sed.
^Recuérdala...^
¿A quién?
^Recuérdala...^
¡¿Qué rayos quieres que recuerde?!
^Te dije que aguantaras tu sed Joe, de lo contario ibas a olvidarla, considera esto como un castigo por cometer un pecado, si sigues cometiendo este ‘Pecado', ya se te quitara la especie de ‘multa' y pagaras de otra forma, además de quitarte nuevamente tu pureza^
No sé de qué me hablas
^Vamos Joe, no me digas que te quedaras tranquilo sin saber que te ah pasado en más de una semana^
-Por favor... dime ¿Qué paso hace una semana? -Pregunto mientras que la chica aun seguía en esa posición aguantando alguna especie de dolor
^ ¡Tonto!, así no me refiero, intenta recordar tu mismo^
¿Cómo?
^Acércate a su cuello, absorbe su fragancia, aferra tu agudo olfato en aquel cuello, escucha sus latidos por medio de la vena que está en el cuello, aspiro esos sonidos, en especial el de su sangre pasar^
Los ojos de Joe comenzaron a hacerse carmesí y su cuerpo se movió solo hasta poner su nariz en el cuello, aspirar su fragancia y comenzar a escuchar a la sangre de la chica, como si cada palabra fuese un recuerdo, y al escuchar sus latidos comenzó a encender cada poro.
Sus colmillos crecieron... se acercaba más al cuello para incrustar sus colmillos por esa parte no virgen, ya que una vez mordida pierde su virginidad. Blasfemar, nuevamente.... Nuevamente blasfemando o al menos el chico intento morderla nuevamente.
^¡¿Estás loco?!, morderla otra vez y perder tus recuerdos ¿Enserio?^
-¡Lo lamento! -Exclamo con ojos inflamados y con lágrimas en el parpado inferior
-¿Me recuerdas? -Indago
Él chico la abrazo aun más fuerte aferrando los dos cuerpos, sus ojos cerrados con la misma fuerza aplicada al abrazarla. Asintió con la cabeza besando sus cabellos.
-Te amo
La chica sin pestañear y viendo a su amado abrazarla fuertemente, sus pupilas abiertas y su corazón latiendo. Sus brazos a lado de sus costados y aquel dolor que pensaba silenciar solo para salvar a Joe. Pronto sintió ternura y lo abrazo con la misma intensidad que él.
-Y yo a ti te amo -Dijo
-Perdóname -Sollozo Joe
-No fue tu culpa olvidarme -Le acaricio el cabello
-Yo nunca te quiero olvidar porque sé que no me interesa nada solo estando a tu lado
-¿Cuál es tu mayor temor?
Joe no respondió. Su cabeza estaba en el pecho de la chica. Los dos hincados y abrazándose. Sus pieles unidas. Cada par de ojos cerrados. Joe pensaba seriamente en eso ¿Cuál era su mayor temor?
^No respondas si no sabes, si dices algo si juras algo si ahorita sientes algo no significa que ese sentimiento se vaya a quedar para siempre Joe, no jures cosas que no sabes como tampoco afirmes cosas que no sabes ^
...
-Yo... -Se adelanto con pocas palabras no muy claras- No lo sé -Concluyo alejándose de ella y viendo la ventana
Extra II:
Una risa inundaba el lugar. Vulgar e irritante.
Un cuarto oscuro, que lo iluminaba una ráfaga del sol, solo una pequeña hilera era la que entraba en aquel cuarto, una cara encapuchada, o mejor dicho un cuerpo cubierto por unas vestimentas plateadas y profundas, que llegaban desde la cabeza hasta sus pies, que estaban descalzos.
Tres cuerpos en tres compartimentos azules. Ninguno estaba visible salvo el de una chica de cabellos rubios y vestido rosa de la época colonial.
En aquella habitación también había un sótano donde ahí se escondían los tres cuerpos en sus compartimientos, había una mesa con dos retratos que sus marcos terminaban en forma ovalada. Unos apuntes desgatados y en algunos de estos se veía la desesperación.
-El momento se acerca -Sonrió el hombre- Eh ¿Gisselle?, pronto vas a recordar todo, si aun Joe quiere estar contigo pues será decisión de él
Extra III:
-¿Entendieron el plan? -Pregunto para finalizar la misma mujer que se quejaba de aquella mordida
-Si -Contesto el representante de aquel grupo- Sin embargo ¿Esto está autorizado por el líder del Clan?
-¿Seguirán cometiendo injusticias? Se han castigado a miles de personas por donar sangre, él mismo lo hizo. ¿Por qué a estás no?
Todo el Clan callo y la miraron sonriendo indecorosamente. Asintiendo con la cabeza y poniendo en alto su orgullo junto con las armas
-¡Bien atacar mis valientes! -Ordeno
Capítulo 12: "Ese ataque con sorpresa"
Unas chicas observaban con determinación al mesero que limpiaba la mesa. Sus ojos aun no podían aceptar que ese chico trabajara aquí desde hace una semana. Su camisa blanca con botones y una corbata cubriendo parte de su cuello. Una especie de abrigo cubriendo solamente la parte debajo de su pecho. Y unos pantalones ajustados color negros.
-¿Eres amigo de Gisselle? -Pregunto Ángela
-No -Corto y continuo- Soy su novio
La puerta se abrió lentamente y una chica con vestido negro corto y unas botas tan largas que le llegaban a la rodilla comenzó a entrar en aquel restaurante. Todas las miradas se posaron en la chica.
-¡Por qué no nos dijiste que tenías novio! -Reclamo Eileen, poniendo sus codos en la mesa entrelazando sus dedos y dejando caer su cabeza.
-Es que lo acabo de tener -Respondió con una sonrisa fingida
-¿Qué haces aquí? Te dije que te quedaras descansado -Comento Joe
-Lo sé pero quise visitarte por un ratito -Susurro escondiendo su rubor
-Bien hacemos muy mal tercio aquí -Dijo Daniela- Será mejor que nos vayamos
-Técnicamente no somos tercio somos más -Exclamo Ángela
-Solo vámonos -La silencio Eileen
Las chicas se fueron ya que su turno había acabado. Joe se aseguro de que la mesa estuviera limpia para poder ir a abrazarla. Nuevamente sus cuerpos unidos. Entrelazaron sus brazos y se miraron a los ojos.
Comenzaron a respirar fuertemente y sus labios comenzaron a acercarse. Pronto nuevamente un beso para finalizar todo lo que ah pasado. Solo entre sus brazos podían sentir amor.
Al tenerse tan cerca sintieron una presencia, tal vez maligna, pero eso no importa el punto es que esa presencia no eran amigos de ellos.
-¿Lo has sentido? -Exclamo la castaña
El de ojos chocolate asintió. Sus ojos se volvieron color escarlata y sus colmillos crecieron. Tratando de proteger a la chica, no iba a dejar que le hicieran daño.
Esperando el ataque sorpresa por la puerta los dos se prepararon para pelear. Los dos con sus trajes de camareros y con posición de ataque esperaban ansiosamente aquella "Sorpresa".
Pero se escucho una especie de disparo proveniente de la ventana, pronto se acerco una esfera color negro grisáceo con unos numeritos.
Joe tomo de la cintura a Gisselle y salto para poder alejarla de aquella bomba. Que en menos de 5 segundos exploto.
-Entrad -Ordeno una mujer ya grande de cabello rojo como las rosas
Pero cuando entraron no veían alguna alma, estaba el lugar, encima sin luz, no podían ver a nadie, absolutamente a nadie.
Joe se encontraba abrazando fuertemente, con el brazo, la cintura de la ojiazul. Los dos sabían lo que debían hacer, por la falta de luz no veían a la mujer, como tampoco veían a su ejército y sin embargo sabían en donde se encontraban.
No podían hacer el más mínimo ruido ya que si lo hacían serían atacados y ellos son mucho más y no son simples seres paranormales, cada uno de ellos son vampiros y magos al mismo tiempo.
Gisselle quito el brazo de Joe para poder pasarse al otro lado así cubrirían un mayor espacio. Además los dos sabían reconocerse mutuamente, es decir, sabían sus presencias. Giselle comenzó a irse para el lado contrario de Joe. No hizo el más mínimo ruido.
Pero la verdad aquellas personas llevaban ventajas ya que ellos tenían armas.
Gisselle puso una mano en su frente y recordó que siempre tenía armas en una bodega, pero no cualquier tipo de armas, armas especiales para seres inmortales. Pero el camino hacia la bodega era lejano y como ya se había pasado del otro lado sin el menor ruido, no podía volver a pasarse.
¡Demonios! Si que estaba en un gran lío.
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Ya después de un millón de años xD, pero bueno aquí estoy de nuevo subiendo, no creo tardarme tanto, en los siguientes capítulos pero no me gustar contar de mi vida personal así que disfruten los capítulos... el final se acerca... ¡Por fin! después de mucha espera xD

